28/05/2009

12. ¿En defensa del periodismo? Almodóvar carga contra El País.

Hoy hay un artículo publicado en El País digital que titula “Almodóvar carga contra El País” -asi es como figuraba en la página principal. Este artículo viene con un documento descargable que se llaman “en defensa del periodismo” y que está firmado por el Comité de Redacción del diario más vendido e influyente en lengua hispana del mundo.

Este artículo en portada de El País hace referencia a las acusaciones vertidas por Almodóvar en la última entrada de su blog, donde arremete contra El País por la manipulación y ensañamiento que el diario permite por parte de los periodistas Carlos Boyero y el redactor jefe de cultura del diario Borja Hermoso, sobre su persona y su trabajo, en especial en la labor de estos dos en el último festival de Cannes. El manchego da varios ejemplos del ensañamiento personal sin base profesional alguna hacia su obra y persona. No solo en este festival sino a lo largo de los últimos años.

Almodóvar termina su entrada pidiendo al diario que mande al festival a "Alguien que diga la verdad de lo que ve, de lo que oye, de lo que lee. Es muy sencillo, alguien que disfrute viendo cine y no machacando todo aquello que no es sino la proyección de sus propios fantasmas. Y si sabe adjetivar y no hace gala de un estilo literario macarra y amarillista, pues mucho mejor."

En la noticia respuesta publicada por El País, el diario defiende el trabajo del redactor jefe de la sección de cultura de El País, Borja Hermoso, y la labor del crítico Carlos Boyero para el periódico, incluyendo la cobertura del reciente Festival de Cannes, donde Pedro Almodóvar competía en la sección oficial con Los Abrazos Rotos. Arremete contra el manchego apoyando la asignación de estos corresponsales al festival y apoyan cada uno de sus comentarios como un ejercicio de libertad periodística.

He seguido la cobertura que ha hecho El País del Festival de Cannes y es lo más patético, ruin, vago y poco profesional que he visto en mi vida en referencia al periodismo y crítica sobre cine. Boyero, culmen de la vagancia, publicaba un vídeo cada jornada comentando de manera simplista y hasta insultante los directores presentes en la sección oficial. La mitad de los vídeos comentaba su mala salud, su insomnio y sus pocas ganas de ver cine que haga pensar. Luego comentaba la sinopsis de la película en cuestión hasta el punto de destripar el final (como en la crónica de Inglorious Basters de Tarantino) y finalmente se permitía el lujo de calificar básicamente en términos de mierda o pasable cualquiera de las películas vistas.

Aquí tenéis sus vídeos sobre Cannes (curiosamente grabados por Borja Hermoso)

Cuando se estrenó Los Abrazos Rotos El País publico su crítica firmada por Boyero. En este texto Boyero dedicaba casi todos sus párrafos en meterse con Almodóvar, luego otro poquito describiendo la sinopsis (copia y pega de las notas de prensa de la película) y finalmente desmereciendo y descalificando sin dar razones lógicas la película.

Por su parte Borja Hermoso, repito, redactor jefe de cultura del diario, publicaba durante el festival esporádicamente un blog en El País digital donde comentaba algunas películas del festival. En la entrada que dedica a Anticritso de Lars Von Trier califica de enfermo sádico al director, de ejercer el terrorismo cinematográfico y pide a los cuatro vientos que le encierren, sin dar más razones que describir determinadas escenas que él considera desagradables (de nuevo otro que destripa escenas clave de la película),

Tres de las entradas al blog de Hermosos están dedicadas a Almodóvar. En una (he aquí el texto) manipula las declaraciones del director sobre como Francia apoya más su cine que España. Como ejemplo para demostrar que no es así Hermoso copia y pega lo que le interesa de tres críticas negativas de diarios franceses dedicadas a Los Abrazos Rotos. Se encarga de escoger las frases más negativas sobre la película como declaración de que no solo la prensa Española desprecia esta película. En realidad la crítica que destaca de Le Monde es, en efecto negativa, la de La Liberació es tibia pero la de Le Figaro es, si se lee entera y no se cogen las palabras con pinzas para formar un significado diferente, muy positiva.

Ante esta manipulación muchos lectores denunciaron sus malas artes en los comentarios de la entrada y después de tres días Hermoso se justifica diciendo que hizo esa crónica en el avión deprisa porque tuvo que volverse de repente al demandar su presencia en el diario, afirmando que si que tiene cosas personales contra Almodóvar pero no retrayéndose de sus malas artes periodísticas, y lo más grave aun invitando al lector a que si les molestan sus escritos no le lean a él ni al diario para el que trabaja.

Entre sus aclaraciones (o mejor dicho ataques) al lector está esto que da muestra de su responsabilidad profesional y nivel cultural como redactor jefe de cultura del diario:

"Carlos Boyero y menda lerenda somos, además de compañeros, íntimos amigos. ¿Es pecado? Y no, no somos amantes (¿sería pecado?), podéis estar tranquis, me van las chorbis y a él ni os cuento: incluso un día en Cannes tiré una moto de esas grandes por darme la vuelta a mirar lo que no debía, y creí morir del ridículo. Vaya qué pecado, mirar un culo en vez de estar metido en un cine viendo un dislate de Brillante Mendoza. Pero soy así de débil."

La película que no vieron de Brillante Mendoza, pues preferían mirar culos, gano luego el premio al mejor director en el festival.

Hermoso, ya mucho antes había dado muestras de sus problemas personales con Almodóvar con esta lamentable carta abierta al manchego que publicó cuando trabajaba para el diario El Mundo.

Ante toda esta campaña de desprestigio Almodóvar, que confiesa estar harto, se ha quejado desde su blog. Con ese escrito, acertado o no, Almodóvar está protegiendo sus intereses ante ataques llenos de rencor que vienen de lejos y que ahora se instauran en el periódico con vocación liberal más influyente de habla hispana. No podemos obviar que este periódico tiene un grandísimo poder de moldear la opinión de los lectores y de otros medios. Es un hecho más que que probado que este poder se está manipulando para regocijar el ego de dos periodistas con afán de protagonismo. De esta campaña de desprestigio se hace eco medios internacionales y por supuesto la taquilla, afectando de manera muy negativa al trabajo de Pedro Almodóvar. No hay manera de medir esta mala prensa y su influencia negativa, pero es como una gripe, se contagia rápidamente entre personas con las defensas bajas (débil criterio propio). Este tipo de periodismo rastrero infundado en la envidia y vestido con la firma de dos progres trasnochados está instaurado en la sección de cultura de este periódico. Es preocupante y merece ser denunciado.

Ahora El País sigue defendiendo esta postura bajo el artículo que responde a las acusaciones de Almodóvar y con el documento que llaman “En defensa del periodismo” apoyando a Boyero y Hermoso en su batalla campal donde arremete con todo lo que se les cruce. ¿Es eso defender el periodismo? ¿Qué clase de periodismo hace El País que defiende el insulto y la falta de respeto? ¿Por qué nuestra inteligencia como lectores tiene que ser insultada con esta manipulación de la información más típica de la prensa amarilla que de un diario con fama mundial de “serio”?

Ya hubo una queja dirigida a El País firmada por muchos miembros de la cultura denunciando la poca profesionalidad de Calos Boyero para El País con la cobertura del último festival de Venecia. Podéis leerla aquí.

No escribo esto por defender a Almodóvar ni su película. El ego que tenga me trae sin cuidado, todos lo tenemos al igual que amor propio, lo que me importa y valoro es la calidad de su cine. El ego de Boyero y Hermoso tan bien me importan un pepino. Lo malo es cuando se trasluce en sus nefastos escritos profesionales de manera tan mezquina. Se puede criticar películas argumentando sus valores sin tanto prejuicio y mala leche. A uno le puede o no gustar Anticristo o Los Abrazos Rotos pero este tipo de crónica no es admisible en un diario serio. Es vergonzoso el tipo de periodismo cultural que está haciendo El País. Resulta ante todo un insulto a la inteligencia de quien lee su diario y un insulto despreciable hacia la cultura.

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Unas horas después de haber escrito yo esto aparece de nuevo en el blog de Almodóvar la contestación a la carta que él ha recibido y la que se ha publicado en el diario digital (con cambios en el contenido) proveniente del Comité de Redacción de EL País. Según menciona en su blog le han informado que la función de este comité es encargarse de representar a los periodistas de El País frente a la dirección del periódico.

Almodóvar comenta que se ha enterado que este comité cesó ayer, justamente el día que han mandado el documento, al haber llegado el comité al final de su mandato. Por lo que las personas encargadas desde hoy del Comité nada tiene que ver con las anteriores. Es decir que ha sido una treta para armar ruido por parte de determinadas personas del periódico (¿Quiénes?) que abandonan una posición de poder.

El director de cine continua en su blog comentando al detalle y defendiéndose de todas las acusaciones vertidas en este documento. Aun así, al leer lo que escribe el manchego yo entiendo que hay una intención por su parte de aislar esta batalla con Boyero/Hermoso y el Comité de Redación de la responsabilidad de la dirección del periódico, a la que parece seguir procesando una gran simpatía por la estrecha colaboración que ha tenido con su productora desde los comienzos.

Esto último es lo que no me cuadra. Me parece bien que quiera una tregua, no solo se la merece sino que nos la merecemos todos los lectores. Sin embargo, no se puede quitar la responsabilidad de todo esto a la dirección del periódico y al periódico en sí. No solo ha sido el trato nefasto con Pedro Almodóvar, sino con otros directores y sobretodo con el lector que exige un mínimo de calidad periodística y respeto. Me parece que el director de Los Abrazos Rotos se quiere quitar del medio y tan solo quedarse tranquilo salvando su reputación. Está en su derecho, por supuesto, pero sigo pensando que tendrían que rodar cabezas si no hay por alguna parte una aceptación de la responsabilidad de este despropósito y excusas a los lectores sobretodo por el pésimo periodismo ofrecido, en especial durante el seguimiento del festival de Cannes.

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El día 31 de mayo aparece en las páginas de opinión de la versión digital del diario El País un artículo firmado por la defensora del lector del periódico Milagros Pérez Oliva. He dado con este artículo un par de semanas después a su publicación. No estaba muy visible en el diario digital ni se hacía referencia a el en la portada ni en la sección de cultura del periódico, desde donde parte toda esta polémica. Lo que desde mi perspectiva denota cierta parte de vergüenza sobre este asunto y ganas por cortar la polémica después de haberla iniciado.

Es este artículo se hace eco de las críticas recibidas al diario El País en referencia a la poca calidad periodística e informativa del seguimiento del festival de Cannes. Aun así, con un enfoque tibio, la defensora del lector defiende el seguimiento hecho del festival y la independencia del diario en la elección de los corresponsales enviados, abogando ante todo por la defensa de la libertad de expresión a la hora de ejercer el periodismo en el diario.

En su ejercicio de contrastación periodística la defensora del lector pregunta a Boyero sobre el asunto y él responde "Llevo 30 años escribiendo sobre Almodóvar y unas veces me han gustado sus películas, y otras no. Me limito a contarlo. Tengo el defecto de ser sincero y subjetivo" defendiendo su estilo como su manera de expresar sin pudor sus propias expresiones y que en su crítica trata de aportar lo que el siempre busca como lector "Leer por el placer del texto. Si un texto me engancha, no necesito estar de acuerdo con lo que dice. Un texto no tiene que aburrir, ni ser ilegible. Ha de cultivar la fascinación, la hipnosis, la identificación emocional para conseguir atrapar al lector. Yo intento dar pasión, ironía, emoción. Conozco mucha escritura muerta. Yo intento que mi texto tenga vida... Llevo 33 años escribiendo y nadie me va a imponer un estilo. Si hay tanta gente que me lee, será porque le interesa. Y a quien no le guste que no me lea. Lo lamento mucho, pero no puedo ni quiero cambiar. Me llamo Carlos Boyero".

Esta declaración de Boyero me parece surrealista. Que alguien que no sepa adjetivar abogue por una literatura envolvente es bastante ridículo. Aun así esto confirma que la función informativa de cualquier artículo periodístico escrito por este señor es nula, y que tan solo pretende "atrapar" al lector con el insulto y el desprecio soez, con el sensacionalismo y amarillismo. Afirma no poder escribir de otra manera porque él es quien es: Carlos Boyero al fin y al cabo un personaje.

La defensora del lector pasa a defender este tipo de crítica sobre arte, haciendo una referencia al mismo tipo de crítica ejercida por Borges o Ángel Zúñiga "El catedrático Romà Gubern me ayuda a ponerlas en perspectiva: "Boyero significa en realidad una vuelta a la crítica de sensibilidad. Este tipo de crítica, centrada en el gusto subjetivo, tuvo exponentes tan notables como Borges o Ángel Zúñiga, pero en los años sesenta se impuso una crítica más científica, que aun siendo subjetiva trataba de argumentar las valoraciones. Boyero vuelve a la vieja tradición y cultiva una crítica de la visceralidad, estridente y poco convencional, que en la lucha por el mercado puede resultar atractiva porque alimenta la controversia".

Esa comparación de Borges y Zuñiga con Boyero es demasiado ridícula como para destacarla. Sin duda lo que hace Boyero alimenta la controversia pero a costa de ensuciar el prestigio y el trabajo de artistas ajenos al amarillismo y la competencia editorial periodística.

La defensora del lector termina mencionando no con mucho énfasis y haciendo referencia al Libro de Estilo que quizás las aportaciones de Boyero si que tendrían que ir en la sección de opinión y no de cultura del periódico. Afirma que quizás hubiera sido conveniente en la crónica sobre el Festival de Cannes destacar que tipo de producto periodístico estaban ofreciendo y que esta difuminación sobre la separación de géneros periodísticos ha creado cierta confusión en los lectores.

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El 1 de junio Almodóvar vuelve a responder en su blog, en este caso al artículo de la Defensora del Lector. El director se declara de acuerdo con que las opiniones de Boyero y Hermoso hubieran sido más convenientes ponerlas en la sección de opinión y no de cultura. Al fin y al cabo esto es lo que él pedía desde un primer momento con la primera entrada. Aun así Almodóvar critica a El País comentando que toda esta polémica es en realidad un problema ÉTICO por parte del tipo de periodismo que ejerce el periódico en su sección de cultura, pues esto dos dos periodistas -Boyero y su jefe de sección de cultura e inseparable amigo Hermoso-manipulan la sección del periódico a su gusto con fines no fundados en la ética periodística propia de un periódico de alto perfil y trayectoria. De todo estos abusos es sobretodo el lector la víctima

"Como lector de El País desde sus comienzos, lamento el deterioro progresivo de sus páginas de cultura. Y el éxito de aquello que justamente combatía El País cuando se fundó, el amarillismo, el sensacionalismo, los malos modos literarios, el tono grueso, la banalidad, etc. El País original luchaba contra todo esto y me entristece comprobar que paulatinamente el estilo contra el que luchaba aparece en algunas páginas del periódico. No afirmo que El País se haya convertido en su contrario, no, sino que la presencia de Boyero y Hermoso demuestran lo opuesto a lo que el periódico original pretendía, y que éstos han acabado contaminando la sección donde trabajan. Y que esta situación es lamentable, triste y preocupante para el lector. Cuando digo lector, me refiero a mí mismo, pero me consta expresamente que no soy el único que piensa así."

Pedro Almodóvar pasa a denunciar como se ha manipulado también por parte de la labor editorial del periódico a la hora de destacar los artículos más tergiversadores y sensacionalista sobre toda esta polémica Almodóvar-El País en contra de las elaboradas reacciones del director de cine y los consiguientes artículos más imparciales y objetivos por parte del periódico, ya sea por su presencia en la edición digital y su ubicación o su ausencia en la edición impresa.

En lo referente al atenerse a "la libertad de expresión" como excusa para justificar la labor de Boyero y Hermoso en el periódico, resulta más que nada demagógico pues la libertad de expresión "es la base sin la que este debate no existiría", se da por hecho y es algo "previo", Almodóvar añade "donde más oigo hablar de libertad de expresión es en los peores programas de telebasura. Todo es posible, en ese tipo de programas, acogiéndose siempre a dicha libertad." Haciendo referencia a la manipulación humillante y corporativista demostrada por parte de El País y de su Comité de Redacción el manchego añade ¿Puede convivir la libertad de expresión con la falta de rigor informativo y de sentido ético?... ¿quién le pide cuentas a este comité, ya desaparecido, cuya intervención nefasta, torpe, equivocada, manipuladora, humillante y corporativista tiene el descaro de publicar su “Defensa de Carlos Boyero y Borja Hermoso” en la página de Cultura, de cuya sección es jefe Borja Hermoso? ¿Cómo encaja esto en la defensa de la libertad de expresión?

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El 4 de junio Carlos Boyero en un habitual encuentro online con los lectores (donde curiosamente solo publican las preguntas de los fans del periodista) el crítico se explaya así sobre la polémica causada y sobre la persona de Álmodovar:

"... me han contado hasta el extenuamiento las catilinarias del sublime Almodóvar contra mi pobre persona. Lo que más envidio de él es que disponga de tanto tiempo libre para dedicarme un día sí y el otro también infinitos folios. Yo con uno tendría suficiente para referirme a su insufrible personalidad."

El periodista continua diciendo "Mi especialidad consiste en detectar la gilipollez...Evidentemente, no le voy a pedir a Almodóvar esa ordinariez de "por qué no te callas". Tampoco lamentaría que se quedara afónico.En cualquier caso, si yo fuera el más rico del lugar, si disfrutara de admiración o baboseo universal, si el espejito mágico me respondiera todas las mañanas que no existe nadie tan listo ni tan guapo, ni tan profundo, ni tan artista en el largo y ancho mundo, dudo que me preocupara lo más mínimo que a un tal Carlos Boyero mi última criatura le pareciera un engendro."

Ante las críticas hacia la labor del periodista nunca argumentando sus críticas Boyero contesta "Que hasta ahora no me ha hecho falta argumentar nada. Ventajas que tenemos los de la subcultura, los demagogos, los maniqueos, los tramposos, los manipuladores."

El crítico de El País, ante más preguntas sobre la polémica, sentencia "No respondo a más preguntas sobre la histeria de las vedettes."